sábado 2 de febrero de 2008

El año uno d.T.

Hoy comienza el año uno d. T; sí has leído bien, d. T.: después del Tomate. He escrito el título antes de comenzar el post de hoy y quizás ahora estoy cayendo en la cuenta de que me he pasado un poco y pueda estar concendiendo al Tomate un sentido "divino" que para nada es lo que pretendía. Trataré de explicarlo brevemente pues hoy no dispongo de mucho tiempo, además artículos de opinión sobre este tema podrán leerse muchos mejores que éste.
Comienza la era "post-tomate" que se puede prever de luces o sombras segun para quién: para los que no estabamos de acuerdo con ese tipo de televisión y para las "victimas" de dicho programa, se presenta una estupenda oportunidad de apostar por una televisión con contenidos de calidad o, cuanto menos, que no se apoye en la telebasura para conseguir los malditos picos de share. Para la prensa del corazón, programas similares al "Tomate" y todo tipo de "espacios basura" se presenta una época de sombras.

Esta nueva etapa se prevee dura y difícil para estos últimos que he citado en el parrafo anterior: alguien tendrá que asumir ahora el papel del Tomate en la tarea de lanzar bulos, urgar en el pasado de los famosos (incluso ya fallecidos), y abanderar el mal gusto. No porque haya que hacerlo sino por dos motivos fundamentales: el primero es que "Aquí hay Tomate" ha sido durante muchos años el código deontológico de la prensa del corazón; si hacía algo, si sacaba tal o cual contenido, si procedía de una determinada manera, todo eso quedaba legitimado para el resto de medios, de manera que podían también hacerlo sin pararse siquiera a pensar si era o no "correcto". El segundo motivo es que este programa ha sido durante muchos años el abastecedor de contenidos para muchos otros programas (vease "El programa de Ana Rosa", "Está Pasando", "Donde estás Corazón", etc...)

No seré cínico y diré que jamas ví "Aquí hay Tomate". Sí lo hice alguna vez; pienso además que para hablar de algo es necesario conocerlo o al menos tener una ligera idea. Para bien o para mal, más bien para mal, se acaba un programa referencia de la telebasura y el mal gusto. En estos días podremos apreciar si muchos programas que "han sobrevivido" como "Sé lo que hicisteis..." seguirán teniendo sentido sin el programa que suponía gran parte de sus contenidos. Me queda la duda que antes planteaba... ¿quién tomará el relevo?