viernes 1 de febrero de 2008

La "Batalla" Electoral

De aquí al día nueve de marzo en que se celebren las Elecciones a Cortes Generales nos queda mucho que "sufrir" a los que pretendemos no contaminarnos; no intoxicarnos, no ya con los mensajes políticos de los principales candidatos, sino con los mensajes y la información tendenciosa y partidista que empiezan a adoptar los medios afines a cada partido. Me refiero a continuas noticias que denuncian, siempre desde el diario afin al otro partido, que un determinado grupo político ha cometido alguna barbaridad o ilegalidad. Aun así apruebo que se "denuncie" todo lo que los partidos hacen mal: lo reprochable es que eso solo se haga con valor cuando se acercan unas elecciones.

A estas alturas el "tinglado" está montado y "los actores estan en sus marcas" (expresión muy cinematográfica ésta y que no viene mal pues a menudo, y como vereis al final del post, la política no es sino una representación parecida a la teatral o fílmica). Las opciones estan sobre la mesa y fácilmente se pueden identificar posturas, pseudo-programas (y digo pseudo porque en rara ocasión se cumplen) y distintas opciones. El resto es cosa de la libre elección de cada uno y de la democracia...

La democracia es la gran dagnificada en toda esta campaña política. No voy a comparar nuestros procesos electorales con los de otros países; ni siquiera la actuación de nuestros políticos o la "implicación" de los medios en la campaña con lo que se plantea en otros países que algunos consideran "más desarrollados democráticamente hablando". Pero lo cierto es que la democracia es la que, una vez más, se desangra despacio. A estas alturas no recuerdo ningun político que se haya parado a reflexionar en lo que ocurrió hace 4 años. Quizás porque volveríamos al tono "belicista" que durante muchos meses han adoptado los dos grandes partidos que optan al poder y eso ahora no conviene a nadie.

Nadie, recuerdo, que haya hecho unas declaraciones deseando y asegurando (pues los políticos son quienes debieran hacerlo) que los terribles atentados del 11 de marzo de 2004 fueron una tragedia aislada que nunca más sucederá. Olvidemos las culpas, los reproches, las posibles interpretaciones... Pero recordemos siempre a las víctimas y a sus familias. El 11 de marzo debiera recordarnos que hace cuatro años cuando la nación se encaminaba a ejercer su más libre derecho, una panda de desgraciados interrumpieron ese ejercicio para sembrar de muerte y desaliento al país. Desde entonces nuestra vida política no ha sido la misma. Han pasado cuatro años y algo debe cambiar: los partidos políticos deben darse cuenta que nos presentamos ante unas nuevas elecciones que deben ser el principio del fin de cuatro años de "belicismo". Pero aun ni una referencia a nada parecido.

Os habla (realmente os escribo pero siento que os hablo a modo de confesión) alguien que desde hace cuatro años atrás ha perdido la fé en la clase política española, tanto de izquierdas como de derechas. Porque ya todo el mundo está más preocupado de buscar "la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio", y siquiera se aprecian atisbos de Verdad en los políticos. El resto es todo ficción y pose, todo representación. Así termino mi post de hoy, con un toque de humor, extraído de una noticia leída hoy en El Mundo, en carne de la ministra Carmen Chacón que en una entrevista (en catalán) para TV3 en la que la falta de ideas le hace hechar un "furtivo" vistazo a una chuleta que tiene escrita en la mano. ¡El no va más! ¿No se supone que una entrevista es un diálogo (más o menos espontáneo) en que un entrevistado responde las preguntas de un entrevistador? ¿Salió de casa con las chuletas ya escritas la sra. Chacón? Como diría Bambino: "teatro, lo tuyo es puro teatro".



Fotografías (por orden): http://www.fco.cat/ , Fotografía Barcelona y Yahoo.

1 comentarios:

rivas dijo...

Menos mal que la oposición me tiene un tanto aislada, y no me entero mucho de estas cosas. Cada mañana me leo el ABC online, y nunca duro más de cinco minutos porque me enciendo. He terminado por leerme tan sólo los artículos de opinión.

Así vamos.