lunes 4 de febrero de 2008

Los Goya... reflejo de la situación

España es un país peculiar en cuanto a la defensa de opiniones se trata: es un país de bandos. Sea cual sea el tema de discusión se conforman dos bandos muy claros y, también, muy enfrentados y cualquiera que se introduzca en la discusión en cuestión ha de tomar postura en favor de un determinado frente de opinión: a favor o en contra. Tener una opinión intermedia es "estar en tierra de nadie" y "no tomar partido" lo cual está casi peor considerado que estar en el "bando contrario". Es éste, un pais de raulistas o antiraulistas, taurinos o antitaurinos... por poner ejemplos no más complejos como pudieran ser: promonarquía o antimonarquía, "peperos" o "socialistas"... El caso que hoy me interesa es más ligero: cine español ¿bueno o malo?

Debe ser mi postura poco escuchada o acaso valorada por cuanto se encuentra "en tierra de nadie". Además la pregunta con que acaba el párrafo anterior es subjetiva pues varía según gustos y como ya se sabe, "sobre gustos...". Lo que es evidente es que el cine español como institución, a través de su academia, refuerza la adopción de una postura en su contra o a su favor. El claro ejemplo: la ceremonia de entrega de los Premios Goya.

Hablamos de un cine de una calidad técnica elevada (o al menos bastante aceptable) y que se caracteriza por estar comprometido con la sociedad, los problemas sociales, el progreso, la cultura y la difusión de ésta. De todo esto un claro ejemplo son las declaraciones de Alberto San Juan tras recibir el Premio Goya a la Mejor Interpretación Masculina, en las que solicitaba la disolución de la Conferencia Episcopal (probablemente por sus recientes declaraciones en que criticaba la relación PSOE-terrorismo); o también las de Enrique Gato Borregán premiado con el mejor corto de animación solicitando mayores medidas contra la piratería y mayor protección del Estado.

Lo que entonces no se entiende es que, con las señas de identidad antes citadas, la gala de los Goya se caracterizara por parámetros distintos: el entretenimiento basado en el humor algo absurdo de su presentador José Corbacho; la velocidad por motivos estrictamente comerciales y económicos de la publicidad; la falta de tiempo a los premiados para desarrollar sus discursos, etc. Sumemos a todo esto que la más premiada (con siete Goyas) fue "El Orfanato", película precisamente no muy parecida a las que suelen realizarse dentro de nuestras fronteras y que "la sorpresa" fuera una que sí se caracteriza como española: "La soledad".

Soy un profundo convencido de que el cine español es un cine de calidad, con unas señas de identidad propias que lo distinguen y que lo hacen especialmente atractivo. Siempre compraré antes una entrada para cine español (además con el convencimiento y satisfacción de que casi cualquiera que sea la película dejará un determinado mensaje más allá que la risa por la risa, la violencia por la violencia, etc... característica de otros cines) que para una película extranjera y especialmente norteamericana. Pero ya es hora de que el cine español lleve a cabo una profunda reforma de su estructura interna y externa... Comencemos por la ceremonia de los Goya.
PD: Alfredo Landa merece el Goya Honorífico solo por su papel en "Los Santos Inocentes".
Fotografía: http://www.infraser.com/ y Wordpress

1 comentarios:

Rosa Aguilar dijo...

di que si Pablo, comparto tu opinión en cuanto al cine español (reconociendo también que como en todo hay excepciones y algunas pelis son patéticas), pero en general a mi me gusta, es distinto pero de calidad, y creo k lo del "cine español en crisis" es más un tópico k una realidad, simplemente hay que hacer k la gente se interese por nuestro cine, k se sorprenda con él y no con las típicas pelis norteamericanas. un beso bloguero jeje